4 Recursos del porno que no deberías imitar
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4 Recursos del porno que no deberías imitar

Nadie se comporta igual en su intimidad que ante una cámara. Igual que sería bastante raro conversar con una persona que se expresa como si presentara el telediario o nos extrañaríamos bailando con alguien salido de un videoclip (¡aunque haya gente que lo haga!), con el sexo pasa lo mismo. O va incluso más allá. Algo muy placentero puede volverse doloroso o incluso provocar enfermedades. Para ejemplo, estas 4 prácticas:

1. Escupir

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Por supuesto habrá quien descarte esta práctica habitual por ser una falta de respeto para la otra persona. Pero más allá de lo que cada uno considere apetecible, lo que sí se sabe es que la saliva es un lubricante más que pobre. Si lo que se pretende es ayudar a lubricar a tu pareja, más vale favorecer la aparición de fluidos naturales que intentar provocarlos a salivazos. Creer que la saliva hace una función aceptable podría ser incluso doloroso.

2. Posiciones acrobáticas

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Asumido que el riesgo de hacerse daño ya se nos pasa a todos por la cabeza, hay un motivo más por el cual algunas posiciones tienen sentido en el cine porno pero no son aconsejables en la vida íntima. El sexo, además de todos los preliminares y funcionamiento cerebral que implica, funciona a través de la fricción genital. Y guste o no, los momentos de mayor contacto sexual son poco accesibles a una cámara. Es por esto que en una película podrás ver a menudo mujeres con las piernas muy levantadas u hombres haciendo más bien una penetración de muestra, como si no quisieran entrar del todo. No es nada malo hacerlo, pero es desaconsejable tomarlo como ejemplo de sexo placentero.

3. Mezclar agujeros

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El agujero trasero es bastante popular en la pornografía. Hasta ahí ningún problema, pero hay que recordar que es un espacio donde la materia fecal tiene acceso habitual y que la boca es una vía de entrada. Por eso, hay que ir con cuidado al aplicar sexo oral en el ano de la pareja, pues se pueden transmitir enfermedades con facilidad. También es muy desaconsejable practicar la penetración vaginal justo después de la penetración anal, ya que la vagina también es una vía de acceso propicio para las enfermedades. No olvides que en pornografía se pueden editar los vídeos, practicando la higiene entre escenas, y se pueden hacer pruebas médicas a diario. E incluso podrían estar haciéndolo directamente mal.

4. La protección

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Sabes de sobras cuán importante es utilizar protección, tanto para impedir embarazos como para evitar las enfermedades de transmisión sexual. Pero la pornografía es una herramienta que no ayuda en esta concienciación aunque ellos lo tengan muy claro. Insistimos, es un negocio en el que se hacen pruebas a diario y un diagnóstico de determinadas enfermedades provoca el pánico en toda la industria. Compartir los fluidos sexuales por vía vaginal, anal u oral es compartir el historial sexual de esa persona. Protégete si lo desconoces. ¡Qué mejor que disfrutar sin preocupaciones!

Fuente: www.sheknows.com

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