6 Razones por las que todo el mundo debería trabajar atendiendo mesas al menos una vez en sus vidas
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6 Razones por las que todo el mundo debería trabajar atendiendo mesas al menos una vez en sus vidas

6 Razones por las que todo el mundo debería trabajar atendiendo mesas al menos una vez en sus vidas

1. Aprendes más sobre la humanidad de lo que jamás hubieras pensando. La gente que trabaja en la industria de servicios sabe mucho sobre la naturaleza humana.

Tener esta visión tan particular de la humanidad te permite entender en grande a la gente que te rodea.

También te enseña a “leer” a las personas por medio de sus expresiones faciales y su lenguaje corporal y a entender cómo se comportan cuando creen que nadie los observa. Aquí podrás ver lo bueno, lo malo y lo feo de la naturaleza humana.

2. Aprendes de primera mano lo que implica ser invisible y cómo se siente ser notablemente menospreciado.

No se supone que eso deba importarte. Lo que supone que hagas es que cumplas con tu trabajo y dejes que los clientes se dediquen a sus asuntos.

No eres la estrella en este capítulo de la vida. Aquí sólo eres “el ayudante sonriente”. Y es cierto que es mal agradecido pero también muy útil porque te permite darte cuenta de que hay muchas personas en este mundo trabajando en estas condiciones, es decir, siempre “detrás de escena”.

3. Descubres lo genial que es sentirse apreciado

Lo cual nos lleva a lo siguiente: Cuando estas trabajando “detrás de escena” y entonces sabes lo que es sentirse invisible, también aprendes a reconocer cuán gratificante es que alguien finalmente note tu presencia.

Y cuando experimentas la oleada de gratitud que es resultado de tu genuina amabilidad, te darás cuenta de lo maravilloso que es esparcir esa actitud por todos lados.

4. Conoces gente maravillosa

La mayoría de las personas que atienden mesas son mucho más que “sirvientes”. De hecho, ellos jamás se consideran de ese modo. Y es que estos trabajadores vienen de todos los ámbitos imaginables de la vida.

Lo que sea que hagan, es muy probable que estén atendiendo mesas por ahora, para salir al paso mientras otros aspectos de sus vidas se desarrollan.

Cualquiera que sea el caso, nunca los juzgues, ya que es gente que sabe trabajar duro para hacer que las cosas sucedan.

5. Aprendes a hacer múltiples tareas a la vez y bajo presión, pero también a sonreír y a mantener la calma inclusive cuando parece que el cielo está a punto de derrumbarse.

Esta es una de las habilidades más importantes para la vida, porque se trata de algo que de verdad es difícil de aprender.

Aprender a lidiar con el caos es una cosa, pero hacerlo con alegría y disposición, es otra muy distinta.

El trabajo en restaurantes es muy duro, y el hecho de arreglártelas para mantener la compostura, la dignidad, la energía y el encanto en medio de una tormenta de deberes exige mucha fuerza interna.

Este músculo emocional, el de la resistencia “alegre”, debe ejercitarse conforme vas madurando. Si cultivas esta habilidad en un restaurante, podrás aplicarla después a muchos de los más grandes problemas de la vida diaria.

6. Aprendes que la diferencia entre un 15% y un 20% de descuento de hecho es bastante.

Mucha gente piensa “Sólo es un dólar ¿Qué importa? Pero en realidad es que sí importa y mucho.

Lo que sucede es que los porcentajes no sólo tienen que ver con el dinero. Se trata (tú lo sabes), de que la mejor manera de agradecer, es dando un porcentaje de descuento. Aquí lo que vale no es el dinero, sino el mero gesto de amabilidad implicado.

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