Por qué nunca deberías volver con alguien que te hizo daño
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Por qué nunca deberías volver con alguien que te hizo daño

Hay gente que es simplemente tóxica, no importa si la conoces en un plan de coqueteo de una noche, o en una relación seria. Irónicamente, a pesar de todo el daño que puedan llegar a causarte, de alguna forma u otra terminas sintiéndote irresistiblemente atraída, tal vez por algún tonto sentimiento de esperanza.

Sí, así como lo lees. Como seres humanos estamos siempre aferrados a la idea que la otra persona cambiará, pero al final siempre terminas desplomándote cuando la realidad te muestra todo lo contrario. Lo peor de todo es que esta no será la primera, ni la última vez que te pase.

Placer y dolor al mismo tiempo

Te encanta ver tu celular centelleando con su nombre en la pantalla cuando recibes una llamada, recordar su sonrisa y pensar en todos esos momentos que fueron tan significativos para ti.

Sin embargo, a pesar de que te quedes todo el día mirando en sus ojos, estos simplemente no reflejan lo que tú estás buscando en ellos. Hay algo que te dice que a pesar de que pasan todo el tiempo juntos, ese chico realmente no está contigo en la forma en que te gustaría.

Pero a pesar de todos sus desplantes, aun sigues dándole una oportunidad tras otra. Es como si te volvieras adicta a esa sensación del dolor porque sabes que eventualmente esa persona te llevará al cielo para  compensarlo.

“Esta vez será diferente”, te repites una y mil veces, pero al final de cuentas sabes que te estás engañando a ti misma.

Hora de reaccionar

Volver a salir con alguien que te lastimó está fuera de todo plano racional. No es lógico, ni saludable estar con alguien que te da un valor mucho menor al que realmente tienes solo por estar entre sus brazos.

Es hora de hacerte consciente de lo que realmente está pasando y las consecuencias que te traerá. Ahí es donde está la diferencia entre alguien que te trata como una prioridad y alguien que solo te ve como una opción.

Tal vez hasta el día de hoy simplemente no has querido escuchar los consejos de tus amigos, ni tampoco has pensado en todo el daño que viene en camino, pero es importante que te des cuenta de que no puedes cambiar a otra persona, así que como nadie podrá cambiarte. Es hora de reconocer y aceptar ese hecho.

Tal vez ni siquiera puedas controlar lo que sientes hacia ese chico, pero lo que sí puedes controlar son tus acciones y decidir cómo quieres que te traten.

Como es lógico, hay algunos defectos y faltas que estás dispuesta a tolerar, pero no todo se vale, así que la solución es descubrir cuáles son tus límites y lo que realmente quieres para ti. No es fácil, lo sé, pero al final la felicidad está en tus propias manos.

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