Dime cómo te duchas y te diré qué clase de persona eres
sociedad

Dime cómo te duchas y te diré qué clase de persona eres

El cantante

Hay más cantantes de ducha de lo que nos imaginamos. De entrada, los que no tenemos la fortuna de cantar muy bien y no nos atrevemos a hacerlo en el karaoke, la ducha se convierte en un escenario perfecto: Nadie nos oye y, lo que es mejor, la superficie de los azulejos hacen que afinemos mucho mejor, con lo que es normal que nos entren ganas de ofrecer un concierto… Aunque sea a nosotros mismos.

El rápido

Si hay quienes disfrutan con una larga ducha mientras cantan, los hay que prefieren lo contrario y ducharse en el menor tiempo posible. Muchos lo hacen así para ahorrar agua y energía, y otros porque no son capaces de ver la ducha como nada más que una rutina diaria que no requiere más tiempo del estrictamente necesario.

El multitarea

Hay gente capaz de hacer más de una cosa mientras se ducha. Por ejemplo lavarse los dientes mientras se enjabona en pelo, o incluso aprovechar que el agua va al mismo sitio para vaciar un poco la vejiga. Sí, no es muy agradable y no es apto para gente escrupulosa, pero lo cierto es que ocurre más veces de lo que pensaríamos.

El pensador

Si la ducha es un buen sitio para cantar, ¿por qué no también para pensar? Las personas que disfrutan de una larga ducha donde se enjabonan y lavan el pelo con calma, también lo hacen porque mientras se acicalan piensan en otras cosas: En el día que han tenido si la ducha es por la noche, o en las cosas que tienen pensado hacer si se trata de la típica ducha matutina. Sea como sea, lo cierto es que la ducha es un lugar perfecto para poner en orden nuestra cabeza sin ningún tipo de interrupción.

El preparador

Se trata de esa persona que no es capaz de actuar si no es siguiendo una serie de rutinas. Ya sea en el trabajo, a la hora de levantarse o cuando se prepara para salir por la noche, son personas que tienen que hacer todo en el mismo orden y además hacerlo con calma.

Es normal que una persona con tanta rutina siga esa rutina en la ducha… Pero el problema en estos casos es que esas rutinas acaban durando más que la propia ducha, con lo que también es normal que esas personas no compartan casa ni baño con otros inquilinos.

Original

,