La gente que maldice todo el tiempo tiene menos estrés, tiene más confianza y es mucho más sexy
salud

La gente que maldice todo el tiempo tiene menos estrés, tiene más confianza y es mucho más sexy

Las expresiones más dramáticas, efectivas y sin duda más hermosas de cualquier idioma, adquieren casi siempre la forma de palabrotas.

Maldecir y escupir palabrotas es impactante, ya que es una conducta que a menudo se presenta en medio de situaciones complejas que exigen de fuerza y audacia. Las palabrotas son terriblemente eficaces debido a que es imposible negar la intención de quien sea que las utilice.

Y es que, cuando usamos estas palabras, generalmente decimos exactamente lo que tenemos en mente sin miedo a lo que pueda suceder.

Puede que suene agresivo, pero si tiene palabrotas de por medio, el mensaje se lee bien claro.

Si te identificas con esto, seguramente tienes una p**a lengua muy larga. Pero alégrate, bocón de m****a, porque los que hablan con palabrotas tienen más que aportar a este artículo que los p***s mojigatos. 

Maldigo todo el p***o tiempo porque soy una persona muy segura, hijo de p***a.

Los investigadores de la Universidad Keele en Staffordshire se han dedicado desde hace mucho tiempo a estudiar los vínculos entre la costumbre de maldecir y el comportamiento. Recientemente mostraron en la conferencia anual de la Sociedad Británica de Psicología, los datos que obtuvieron.

Según sus hallazgos, el uso de palabrotas suele asociarse mucho con las actitudes y emociones de furia hacia ciertos temas y es un mecanismo emocional que ayuda a lidiar con las situaciones.

El doctor Richard Stephens, uno de los principales investigadores del estudio, explica al Daily Mail:

“Solemos usar usar palabras tabú cuando estamos sometidos por emociones. Eso es por que crecemos sabiendo lo que hablar de esa manera implica, y por ende, utilizar dichas palabras cuando estamos embriagados de emociones puede ayudarnos a sentir más fuertes.”

No hay nada como una perra maldita con boca de trailero

Tanto chicos como chicas estarán de acuerdo: No hay nada más sexy que alguien que usa palabrotas tan grandes como el nivel de  atención que exige.

Y es que no sólo es un hecho que nos sentimos más seguros al maldecir, sino que también puede que nos haga parecer mucho más atractivos.

Una encuesta reveló que hombres y las mujeres tienen la idea de que maldecir es un gran estimulante sexual, pero sólo cuando sucede en el contexto apropiado.

Lo que resulta más interesante es que a todos les parece que las personas del sexo opuesto son mucho más candentes cuando usan palabrotas en la cama. 

Los boca sucia no reprimen sus emociones ni se guardan el estrés

Bien se sabe que las personas que ventilan sus frustraciones y dicen todo lo que traen en la cabeza suelen tener un estado mental más sano que aquellos que prefieren guardarse sus pensamientos y preocupaciones.

Cuando decimos palabrotas, no sólo demostramos qué tan fuertes  nos sentimos dentro de ciertas situaciones, sino que también contribuimos a aliviar el estrés y la ira ligada a esos determinados pensamientos. El hecho de dejarnos llevar, tiene un efecto terapéutico muy intenso que definitivamente tiene un impacto permanente en nuestra salud mental.

La revista Prevention explica que al expresar nuestros verdaderos sentimientos por medio de un exabrupto ocasional, evitamos que nuestro cerebro libere un exceso de cortisol, que es la hormona del estrés que a largo plazo, nos hace sentir de lo peor.

Pues ahí tienes. Los malhablados sin competencia ya no tendrán que preocuparse por cambiar cuanto antes. Lo mejor es salir del armario de los boca sucia y usar palabrotas todos los días.

Original

,