Juguetes sexuales: los 7 errores más comunes
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Juguetes sexuales: los 7 errores más comunes

Aquellos tiempos en los que muchos se escandalizaban cuando se hablaba abiertamente del uso de juguetes sexuales han pasado, en la actualidad su uso esta ampliamente aceptado e incluso recomendado por expertos de diferentes disciplinas. La extensión en el uso de estos productos ha traído consigo una serie de malas prácticas que provocan riesgos para nuestra salud. Lo cierto es que la mayoría de personas saben hacer uso de ellos con mucho acierto, pero siempre quedan ciertas dudas y prácticas dañinas que no conocemos o no pensaríamos que fueran para tanto.

En este artículo os traemos 7 malas prácticas a corregir si usas este tipo de artículos.

Nos encanta la bañera

bano

Una de las escenas mas eróticas que se repiten en el imaginario de hombres y mujeres se produce en la típica bañera rebosante de espuma y burbujas. Como no es de extrañar, no todos los artículos sexuales son sumergibles, ya que muchos funcionan con pilas e incluso se siguen conectando a la red eléctrica. Ante la duda, te aconsejamos que no lo introduzcas dentro del agua, podrías llevarte una desagradable sorpresa.

Los materiales si importan

Juguetes sexuales: los 7 errores más comunes

Por suerte la mayoría de objetos sexuales que se comercializan hoy en día han evolucionado en cuanto a los componentes materiales que los conforman para aumentar así las sensaciones de placer y, sobretodo, para aumentar nuestra seguridad en cuanto a salud e higiene. Aún así, existen aún muchos productos antiguos en el mercado que no están fabricados con plásticos contaminantes y que podrían dañar nuestra salud.

No lavarlos correctamente

Juguetes sexuales: los 7 errores más comunes

El error que mas se repite con estos artículos es en el momento de su higiene. Para desinfectar estos artículos, algo que se tendría hacer cada vez que son usados, se debe hervir con agua para que las bacterias que pueda contener sean eliminadas. En el caso de ser un juguete compartido, se debe repetir el mismo proceso una vez ha sido introducido en uno de los cuerpos y antes de introducirlo de nuevo en el cuerpo del otro.

Guardarlos en el mismo sitio

Juguetes sexuales: los 7 errores más comunes

Parece ser que algunos materiales que componen estos artículos, sobretodo aquellos que son gelificados, pueden reaccionar al contactar con otro tipo de materiales, alterando así sus cualidades originales y alterando el nivel de seguridad sanitaria que nos ofrecía el producto. Expertos afirman que cuanto más plástico contenga el producto más peligro corremos al mezclarlo durante el almacenamiento del objeto sexual. Lo que seguro no debemos hacer es guardar nuestro juguete sexual si aún esta húmedo.

Compartirlos sin protección

Juguetes sexuales: los 7 errores más comunes

Aunque muchos de estos objetos son ideados, presentados y vendidos para ser usados en pareja la verdad es que no deberíamos hacerlo con asiduidad. Los juguetes sexuales para ofrecer mayor seguridad higiénica deberían ser personales e intransferibles, solo de esta forma podremos evitar los riesgos de compartir este tipo de objetos, algunos como la sífilis, los herpes, hepatitis B, VIH..

Le podemos dar muchos usos

Juguetes sexuales: los 7 errores más comunes

Es uno de los errores mas actuales, dada la gran creatividad que tienen los diseñadores de juguetes en muchas ocasiones no sabemos realmente para que sirven o mejor dicho, para que parte del cuerpo están diseñados. Un ejemplo sería usar como penetrador un vibrador diseñado para estimular el clítoris, y claro este al ser de tamaño pequeño puede quedar introducido dentro de la vagina. En este caso no sería muy difícil recuperarlo, pero si habláramos del ano, por ejemplo, seguramente acabaríamos en un quirófano, así que ojito!

Escoger bien el lubricante

Juguetes sexuales: los 7 errores más comunes

Si pensamos introducir algún elemento erótico en nuestro cuerpo seguramente será mas placentero si lo acompañamos de algún tipo de lubricante. La mayoría de objetos sexuales indican el uso de una serie de lubricantes específicos, algo que nos puede parecer simple propaganda. Si no hacemos caso a estas indicaciones podemos poner en riesgo nuestra salud, ya que volviendo a puntos anteriores, podemos provocar reacciones en los materiales a causa de una mezcla inadecuada. La única solución que podemos proponer para hacer mas sencillo el uso de estos objetos es acompañarlos de lubricantes y/o líquidos que contengan como principal componente una base de agua.

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