Si nunca le has reventado un grano a tu pareja, lo vuestro no es verdadero amor
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Si nunca le has reventado un grano a tu pareja, lo vuestro no es verdadero amor

Olvídate de la primera cita o de conocer a los padres de uno y de otro. El único momento que realmente importa en una relación es ese cuando a uno se le permite tocar la piel del otro y exprimir esa hermosamente madura colina miniatura para expulsar de manera gloriosa su contenido de pus, sangre y bacterias.

Por rara que parezca, esta acción es el perfecto reflejo de su relación y de todas las formas en que tú y tu pareja pueden mostrarse el inmenso amor que sienten uno por el otro.

Sucede que es la mejor metáfora de un romance de verdad desinhibido y libre de restricciones.

Demuestra que tienes voluntad de hacer cualquier cosa por tu pareja.

El acto de reventarle un grano a tu pareja es la mayor muestra de que harías cualquier cosa por la otra persona, incluso si se trata de algo desagradable o poco atractivo.

Y la verdad es que no hay nada que perder y sí mucho que ganar al mostrar al otro cuanto te preocupas por asegurarte de que viva una vida satisfactoria y libre de problemas, no importa si se trata de asuntos del trabajo, de salud, de dinero o de un enorme grano en la nariz.

Demuestra que no te preocupa para nada que ambos se pongan un poco asquerosos.

Cuando estas dentro de una relación sentimental, es sencillo olvidar que tu pareja es un ser humano. De hecho, es muy fácil olvidar que tú también eres ser humano y que nunca serás inmune a tirarte gases, a tener mal aliento por la mañana o a despertar con un grano gigante en medio de la cara.

Todas las personas tenemos cosas asquerosas con las que debemos lidiar (figurativa y literalmente) de modo que no hay mejor manera que mostrarle a tu pareja lo mucho que confías en ella, que revelándole todo lo que eres, especialmente ese lado que te hace tan humano.

Demuestra que valoras los pequeños secretos de pareja

Las relaciones grandiosas a menudo están llenas de bromas y chistes “locales”. Y no hay nada como un secreto íntimo para mantener la emoción, especialmente si es uno que involucra el placer de acabar con ese pequeño monte Rushmore que tu pareja tiene en una mejilla

Reír y bromear sobre cosas sobre que sólo ustedes comprenden o hacer referencia a situaciones que sólo ustedes conocen, contribuye a que su relación se mantenga siendo única y especial.

Demuestra que disfrutas ocupándote de la otra persona.

Somos seres humanos, pero al fin y al cabo, también somos animales que necesitan alimentarse, tener un refugio y acicalar a nuestros seres queridos.

Reventarle los granos a tu pareja te permite asumir un rol en esa costumbre natural y ciertamente animal de acicalar a quienes quieres.

Demuestra que te sientes cómodo revelando tu yo interior.

Todos sabemos lo que ocurre cuando un grano revienta: una pequeña erupción de células muertas emerge de la piel como si fuera lava de un volcán.

En otras palabras, cuando esto sucede, nuestro yo interno se revela de una manera literal.

Sucede entonces que las relaciones exitosas son aquellas en las que ambas personas conocen todo del otro, incluidas la pus, la sangre y lo que resulte.

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