Si tienes dudas, echa una siesta. Las razones por las que echar una siesta es un hábito muy beneficioso.
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Si tienes dudas, echa una siesta. Las razones por las que echar una siesta es un hábito muy beneficioso.

Si tienes dudas, echa una siesta. Las razones por las que echar una siesta es un hábito muy beneficioso.

Como la mayoría de las personas, yo solía pensar que echar siestas es una señal de pereza que sólo hace perder el tiempo.

Pero en realidad, echar siestas regularmente promueve y mejora la productividad.

El punto clave es que involucrarse en ello de la manera correcta, a menudo es una tarea ardua que requiere mucha dedicación, aunque los beneficios valen mucho la pena.

De acuerdo con la National Sleep Foundation, “Las siestas pueden restaurar tu capacidad para estar alerta, mejorar tu desempeño y reducir la incidencia de errores serios y accidentes graves”.

Las siestas también generan muchos beneficios de salud, como es el hecho de prevenir las enfermedades del corazón. Un estudio realizado por Dimitrios Trichopoulos mostró que las personas que toman siestas al menos tres veces a la semana son menos propensas hasta en un 37% de morir de una enfermedad cardíaca que las personas que no tienen esta costumbre.

Este hábito ayuda a reducir el estrés, el cual se vincula a toda clase de problemas de salud, así que ¿por qué no empezar a incorporarlo a nuestra rutina diaria?

La doctora Sara C. Mednick, autora de “Take a Nap! Change Your Life” (Toma una siesta y ¡cambia tu vida!) explica que esta es una grandiosa forma de relajar tu mente y de permitir que tu creatividad se renueve. También menciona que permite restaurar la sensibilidad de tu oído, tus papilas gustativas y tu vista.

Existen varios tipos de siestas que puedes probar. El primero es el “planeado” en el que hay una siesta que tratas de planear en distintas situaciones de vida.

En algunos casos, esto implica planificar una siesta ya sea después de trabajar o antes de salir a hacer tus deberes.

El segundo tipo es el de “emergencia”, el cual ocurre más seguido de lo que te imaginas, por lo general a cualquier hora del día.

Estas son aquellas en las que te obligas a dormir debido a que no “funcionas” correctamente debido al cansancio y el sopor que te agobian. Cuando esto sucede, debes echar una siesta con la intención de terminar tu día o de completar cualquiera que sea la tarea en la que trabajas.

El ultimo tipo es el “habitual”. Este tipo de siesta es la que ocurre diariamente alrededor de la misma hora y termina por constituir una rutina.

Las siestas de rutina entrenan al cuerpo al permitirle estar enfocado y revitalizado para las horas que siguen del día, y le dan la oportunidad de ser más productivo.

Se dice que las mejores siestas son las “energizantes”, que duran entre 20 y 30 minutos. Estos periodos cortos de sueño pueden ayudarte “a mejorar tu desempeño y tu estado de alerta sin hacer que al despertar te sientas pesado y sin interferir con tu descanso nocturno”.

Hay algo que deberías considerar al tomar sientas: Eso es no hacerlas después de las 4 pm a menos que planees quedarte despierto hasta tarde.

Sucede que las siestas después de esta hora afectarán tu esquema de sueño nocturno, haciendo que al día siguiente te sientas agotado y distraído debido al sueño que te hizo falta por la noche.

Como lo dijimos antes, trata de mantenerte alejado de las siestas largas de 2 o 3 horas. Es cierto que eso es difícil, especialmente si hay tiempo para hacerlo, pero esto de verás entorpece tu rutina de sueño de la noche.

Si eres del tipo de persona que se siente culpable al echar una siesta durante el día, ten en consideración que muchas personas exitosas entre las que se incluyen Thomas Edison, George W. Bush, John F. Kennedy, Albert Einstein y Winston Churchill acostumbran (o acostumbraron) tomar siestas vespertinas.

En mi caso, debo admitir que suelo planear mi día en torno a la hora en la que echo mi siesta.

También que a menudo les miento a mis amigos cuando me piden salir a comer o a trabajar fuera, diciéndoles que estoy ocupado cuando en realidad todo lo que haré, será tomar mi siesta.

Las siestas son mi único recurso para funcionar perfectamente a lo largo del día. Y es que está comprobado que esta es una de las mejores rutinas diarias que puedes adoptar para mejorar su salud física y mental.

Así, cuando me asaltan las dudas, tomo una siesta.

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